Convento de Avignon (o Aviñón)


Los inicios del convento de los mínimos de Avignon se remontan a 1575, cuando los Padres Roland Guichard y Jacques Bellefame llegan a la ciudad invitados por el Cardenal Arzobispo Georges d'Armagnac, Protector de la Orden en aquel tiempo. Les fue entregada la Colegiata de Notre-Dame du Miracle. Ya en 1576 fue elevado a Correctorado. Más tarde el Cardenal les confirió también la casa de las Religiosas de la Penitencia. Gracias a la generosa dotación de Carmagnac, el convento fue terminado en dos años. En 1578 el Capítulo General se celebró, de acuerdo con lo dispuesto por el Papa Gregorio XIII, en este convento. Entre mayo de 1618 y febrero de 1619 estuvo exilado en Avignon Armand Jean du Plessis de Richelieu, de forma que durante unos meses dijo la misa en la Iglesia de los mínimos. En 1606 los mínimos instalaron un colegio en el que llegaron a tener 120 alumnos, aprovechando un conflicto entre la villa y el colegio de los jesuitas. Sin embargo, en marzo de 1607 el Papa repuso a los jesuitas en sus derechos. Cuando la Compañía de Jesús fue suprimida, los mínimos volvieron a intentar encargarse de la enseñanza, pero entonces la villa denegó la petición. Con ocasión de la epidemia de peste, en septiembre de 1721 los mínimos dejaron su convento para que fuese utilizado como hospital para los apestados. Regresaron en enero de 1722.
La iglesia sufrió importantes modificaciones durante el siglo XVIII. En 1745 la anigua fachada fue demolida y reconstruida; además se alzó el suelo del templo, aunque no se logró evitar que en 1755 el Ródano desbordado la inundara de forma importante. Una de las capillas más importantes era la de Notre-Dame du Tonnerre, donde radicaba la cofradía del mismo nombre instituida en 1752.

Localización convento de los mínimos en un Plano de Avignon de 1649

 

En el siglo XVII la comunidad de Avignon llegó a contar con 25 religiosos. En el siglo siguiente su número se fue reduciendo considerablemente. Poseían el priorato de St.Pierre-de-Vassols, el de Bédarrides y el de St-Pierre-du Terme. Mientras que el informe de la Comisión de Regulares de 1768 indica que en el convento había 10 religiosos y que la renta se estimaba en 4.291 libras, en un balance de 1769 consta que la comunidad percibía unas rentas netas totales de 3.619 libras. En junio de 1791 los 3 religiosos que quedaban en el convento, constatando que, por la revolución, los deudores se negaban a pagar, no teniendo de qué subsistir, decidieron vender un busto de San Francisco de Paula.
Después de la Revolución Francesa, adquirido por particulares, el convento tuvo diversos destinos. Finalmente fue en su mayor parte demolido y convertido en viviendas. Todavía hoy se conserva la iglesia, inscrita como monumento histórico desde 1948. Actualmente se utiliza para diversos usos culturales, como exposiciones.

ND des Miracles
Iglesia del antiguo convento de los Mínimos

 

BIBLIOGRAFÍA: