Matteo da Celico


Religioso mínimo contemporáneo de San Francisco de Paula. Se le recuerda en las Crónicas de la Orden por sus virtudes, por su recogimiento, por su mortificación y especialmente por su humildad y su ferviente caridad. Se cuenta que en el momento de la muerte exclamó: "He aquí el Santo Padre, que se digna de venir a acoger mi alma". Fue sepultado en el convento de Spezzano.

BIBLIOGRAFÍA: