Convento de Lisboa


Convento que había pertenecido a la provincia monástica de Sevilla. La presencia de los mínimos se inicia en 1717, cuando el rey Juan V concede licencia para abrir un hospicio, gracias a la familiaridad que con el monarca y su familia gozaba fray Ascencio Vaquero. En 1719 se recibió la autorización eclesiástica para la implantación. Para esta fundación fue enviado desde Sevilla fray Francisco de la Peña, quien falleció al poco tiempo de estar en Lisboa. En 1739 el Corrector General Sirera separó esta casa de la provincia hispalense y la puso a su directa dependencia. El General que le sucedió volvió la casa de Lisboa al antiguo status de formar parte de la provincia hispalense. En 1753 el hospicio fue elevado a la categoría de convento; en 1761 fue nuevamente separado de Sevilla y nombrado un Vicario General que lo gobernase. Las obras de la iglesia se prolongaron hasta 1765. En 1833 los mínimos fueron despojados del convento y pasaron a vivir reunidos con otros religiosos hasta 1834, en que fueron extinguidas las Órdenes religiosas en Portugal.