Jean-Baptiste Patrault (o Patrauld)


Nació en 1751 en Ray-sur-Saône. A los 17 años profesó en la Orden de los Mínimos. Siendo profesor de matemáticas en Arbois, fue enviado a paliar la falta de efectivos que padecía el colegio de Brienne. Allí tuvo entre sus alumnos a Napoleón Bonaparte (de quien captó enseguida la brillantez y al que protegió), a Charles-Étienne Gudin y a Jean-Charles Pichegru (a quien había traído desde Arbois y a quien disaudió más tarde de la vocación a la vida religiosa, encaminándolo hacia la carrera militar). En 1786 intervino en la aceptación por parte del Padre Laire del cargo de bibliotecario que le ofreció el Cardenal Étienne-Charles de Loménie, arzobispo de Toulouse.
El Padre Patrault obtuvo, por medio del Cardenal Loménie, arzobispo de Sens, la secularización; dicho arzobispo le dio el cargo de vicario. Cuando Loménie, ya privado del cardenalato y obispo constitucional de l'Yonne, fue detenido en 1793, Patrault trató sin éxito de interceder ante Danton.
En 1796 Patrault siguió a Napoleón en el ejército de Italia. Se le confió la administración de los bienes públicos en Milán, logrando reunir una fortuna personal considerable, adquiriendo casas en París y en Suresnes. Unos años después, habiéndose dedicado al préstamo usurario, se arruinó. Napoleón, que siempre conservó cierta estima por su antiguo profesor, le otorgó una pensión de 200 francos. Patrault se estableció en Villemoutiers, donde adquirió para su vivienda el antiguo priorato. Fue alcalde de la villa desde 1808 hasta su muerte, acaecida el 20 de abril de 1817. En su epitafio se le califica como "père des pauvres".