Convento de Toledo (o Convento de San Bartolomé de la Vega)


El convento de Toledo, perteneciente a la Provincia monástica mínima de Castilla, fue fundado em 1525 (con fray Juan Bosco de Provincial) según algunos cronistas, o bien en 1529 (siendo Provincial fray Martial des Voisins) según otros. Les fue cedida a los frailes la ermita de San Bartolomé, en la Vega, a instancias de la emperatriz Isabel, esposa de Carlos V. Se dio título de fundador al secretario de Felipe II Diego de Vargas y a su mujer Ana Manrique, con quienes se celebró concierto en 1562 para el patronazgo de la Capilla mayor. En 1566 se quemó el primitivo convento. La nueva iglesia empezó a construirse bajo trazas del arquitecto Alonso de Covarrubias, a quien sucedieron Hernán González de Lara y Nicolás de Vergara. Sin embargo, hubo que derribar y renovar parte de la edificación de modo que no se concluyó hasta agosto de 1592, bajo la dirección de Martín López. Bajo la dirección de éste, se empezó a construir el convento hacia 1576, no concluyéndose del todo hasta 1675. No siempre contaron los religiosos con rentas suficientes y prueba de ello es que, siendo Corrector fray Juan Martínez, acudió a solicitar merced y limosna a las Cortes de Castilla reunidas en Madrid en junio de 1587.
Por el título de la iglesia, los mínimos toledanos eran familiarmente apodados “los Bartolos”.
El convento subsistió hasta la guerra de la Independencia, en que quedó inhabitable y no volvió ya a ser reparado. Todavía subsistían sus ruinas bien entrado el siglo XIX, hasta que las autoridades decidieron aprovechar los materiales para la reparación del exconvento mercedario destinado a presidio.


Situación convento según Plano de la ciudad de 1858
 

BIBLIOGRAFÍA: