Madeleine Vigneron


Terciaria mínima. Nació en Senlis en 1628, aunque en 1654 se trasladó con su familia a París. Recibió luces admirables sobre la divinidad y la humanidad de Jesucristo, sobre los misterios de la vida espiritual. Los hagiógrafos han remarcado su austeridad, su paciencia, su deseo insaciable de sufrir por Dios. Quienes la conocieron percibieron en ella una vida virtuosa que les impresionó. Falleció en París el 29 de septiembre de 1667, siendo sepultada en la cripta reservada a los terciarios en el convento de los mínimos de la capital. Por orden de su director espiritual, escribió unas memorias a partir de las cuales el Padre Bourdin compuso y publicó su vida.


BIBLIOGRAFÍA: