Sor María de Montenegro

Natural de Loja, fue monja mínima en el monasterio de de Andújar. Se la considera en las antiguas crónicas como un singular ejemplo de vida penitencial (mortificación corporal, descalcez, uso de cilicio, vigilias, etc.) y se dice que tuvo don de milagros. Lamentablemente, se carece de datos puntuales sobre su vida.

En el Arbor religionis

 

En un grabado del siglo XVIII (reproducción parcial)