
Este pequeño asentamiento mínimo tuvo su origen en el legado efectuado en 1760 por el sacerdote Salvatore Chessa, que deja a los mínimos la iglesia de la Virgen de Valverde ademá de algunos recursos materiales. Los frailes en contrapartida asumirían la obligación de dar clase a los niños, evangelizar a los enfermos y predicar por lo menos semanalmente en Cuaresma. En 1762 el pequeño hospicio estaba habitado sólo por 2 religiosos (un sacerdote y un lego). Sin embargo, tuvieron frecuentes enfrentamientos con el párroco del lugar y finalmente la casa fue cerrada en 1767.
BIBLIOGRAFÍA: