
Las primeras noticias sobre este convento mínimo sardo se encuentran en el testamento del notario Francesco Bernardo (o Perria) que lega bienes a los Mínimos con diversas obligaciones (enseñar el catecismo, visitar a los enfermos, asistir a los moribundos, predicación cuaresmal). Fueron construidos convento e iglesia intitulados a San Francisco de Paula. En 1746 etaban allí 5 religiosos. En 1760 eran un religioso sacerdote y tres legos. El convento fue suprimido por la ley de 7 de julio de 1866. Sin embargo, las autoridades municipales solicitaron que la iglesia permaneciese abierta con uno de los frailes sacerdotes oficiando en ella. El último murió en 1907.
BIBLIOGRAFÍA: