Juan Ponce de León


Natural de Madrid, hijo del Oídor Andrés Ponce de León, del Consejo de Castilla y Visitador de Milán, entró en los Mínimos, destacando por su valía y rectitud. Se ha señalado especialmente su amor a la soledad, así como su piedad, modestia, compostura y notable paciencia, especialmente en sus frecuentes enfermedades. Muy apreciado por el Arzobispo de Toledo García de Loaysa, su fama llegó al punto que Felipe II le recomendó al Capítulo General de 1593 para que lo eligieran Corrector General. El Padre Ponce de León falleció en la Victoria de Madrid en 1605.