Annet Sauvade


El Padre Sauvade nació en Ambert (donde tiene dedicada una calle) en 1728. Mostró valía y aplicación para el estudio desde jovencito. Hizo tentativas primero de entrar en los jesuitas y después en la abadía de la Chaise-Dieu de la Congregación de San Mauro. Finalmente se decidió a ingresar en los Mínimos, donde tenía a un tío erudito. Los Superiores le enviaron pronto a Roma, donde tuvo por profesores a los Padres Jacquier y Leseur. El joven Sauvade destacó en el estudio de las matemáticas, disciplina en la que llegó a forjarse una cierta reputación, hasta el punto de que, regresado a Auvernia, no le faltaron ofertas para ocupar cátedras de matemáticas tanto desde Roma como desde Turín. En la Orden, además de varias veces Corrector local, fue Provincial de Auvernia y, como tal, participó en el Capítulo General de Barcelona de 1770. No abandonó nunca sus estudios y mantuvo correspondencia con diversos personajes (entre ellos, Jean Henri Bancal des Issarts). Fue miembro de la Academia de Clermont-Ferrand y de la de Dijon, no evitando en sus estudios entrar en polémicas (por ejemplo, criticando en 1765 el cálculo que respecto al tiempo de un eclipse había dado Madame Nicole-Reine Lepaute). En 1755 escribió sobre el meridiano de Clermont, en 1757 sobre ciertas propiedades del trueno, en 1761 sobre el conocimiento del globo terrestre y en 1763 una memoria sobre la cubicación de la elipse, memoria que sometió al examen de la Academia Real de Ciencias. Falleció en Clermont en 1772.
Obras: Éloge de Michel Pellissier, seigneur de Féligonde, Clermont, 1767 (otra edición en 1862); Éloge de M. de Ballainvilliers, Clermont, 1768.


BIBLIOGRAFÍA: