Francisco Tamayo


Religioso mínimo nacido, al parecer, en La Puebla de Cazalla hacia 1555. Entró primero en los agustinos, pasando hacia 1583 a la Orden Mínima (con el consiguiente pleito en Salamanca por parte de la Orden de San Agustín, que lo perdió). Célebre como predicador (elogiado por Lope de Vega y por Suárez de Figueroa), fue Consultor de la Inquisición de Córdoba primero, después Calificador del Consejo Supremo. En los mínimos desempeñó el oficio de Lector de Filosofía y Teología durante 14 años. Fue varias veces Corrector en conventos de la Provincia de Andalucía (en Écija en 1600, en Córdoba en 1604) y Colega provincial. Participó como Vice-Provincial de Andalucía en el capítulo general de 1596, en el que fue elegido Colega General; fue Vicario General de fray Pedro de Mena en Lombardía y otras provincias de Italia. Publicó: Sermón predicado en el convento de Santa Clara de Montilla al entierro de la condesa de Feria doña Ana Ponce de León, monja professa del dicho convento, Córdoba, (1601?), Primera parte de las grandezas y mejoras de Christo en que por discursos se tratan los misterios mayores de su concepcion, vida y muerte, particularmente los que le convienen como hombre unido al Verbo e hijo de Dios natural, Madrid, 1610 enlace bib. Virtual de Andalucía (la dedicatoria es al Conde de Lemos, Virrey de Nápoles; se tradujo al francés y se publicó en Lyon en 1614 y en Poitiers en 1615 bajo el título Discours Théologiques des grandeurs et prerogatives de nostre Seigneur Iesus Christ); Segunda parte de las grandezas... de Christo, en que por discursos se tratan los misterios de su sagrada vida y muerte desde la circuncision hasta su segunda venida como juez, Madrid, 1610, y Sermón a las obsequias que hizo la nobilíssima ciudad de Barcelona por la reyna Doña Margarita de Austria, Barcelona, 1612 (ídem, Sermón segundo que el illustríssimo consistorio del General de Cataluña...). Fue también confesor del Marqués de Almazán, Virrey de Cataluña, quien le propuso sin éxito para el obispado de Elna. Contaba también entre sus amigos al Conde de Gondomar. El Padre Tamayo falleció el 25 de diciembre de 1614.
Algunas cartas de fray Francisco Tamayo se hallan en la Real Biblioteca (Ms. II/2158, docs. 143 y 159; II/2166, doc. 71).

BIBLIOGRAFÍA: