Marin Mersenne



Marin Mersenne nació el 8 de septiembre de 1588 en Oizé (Maine). Estudió primero en el Collège de Le Mans. Pasó después al colegio de los jesuitas de La Flèche. Entre 1609 y 1611 continuó sus estudios en la Sorbona y en el Collège Royal. Se dice que conoció a los mínimos en un viaje de Maine a París, en el que visitó el convento de Plessis-lès-Tours. Ingresó en la Orden mínima en julio de 1611, siendo Provincial de Francia el Padre Hebert. Hizo el noviciado en Nigeon y en Fublaines, profesando el 17 de julio de 1612. De 1615 a 1619 estuvo como Lector de filosofía y teología en Nevers, donde el último año, además, fue Corrector local. A finales de 1619 pasó a París, al convento de Place Royale, donde continuó su vida religiosa hasta su muerte y desde donde efectuó varios viajes: a los Países Bajos (1629), al este de Francia (1639), a Provenza e Italia (1644) y a las provincias francesas del oeste (1646). Falleció en París el 1 de septiembre de 1648, con el expreso deseo de que se le practicase la autopsia por si ello podía ayudar a mejorar los conocimientos médicos.
Parece que pueden señalarse en la actividad intelectual de Mersenne dos períodos bien diferenciados. Una primera época es la de su actividad apologética; ejerce en este tiempo como fustigador de la antirreligión y de las heterodoxias religiosas: escépticos, ateos, astrólogos, alquimistas, cabalistas, rosacrucianos, etc. A todo este conjunto de "falacias", Mersenne opone una respuesta filosófica firme, que ataca especialmente a aquellas doctrinas que, como el hermetismo, pretendían concordarse con el cristianismo. En cambio, en una segunda época, Mersenne, más desapegado del esquema aristotélico-tomista, se dedica preferentemente al pensamiento y a la difusión científica. Con razón se le ha considerado como el "animador" del intercambio de conocimientos científicos, como el instigador de la investigación sobre diferentes cuestiones, por su relación múltiple con los sabios de su tiempo, sean cercanos y accesibles al encuentro personal (su celda del convento de Place Royale fue un precedente de la posterior Academie des Sciences), sean lejanos y la comunicación se diera exclusivamente por correo (la publicación moderna de su correspondencia comprende, incluidos los índices, 18 volúmenes). Entre los amigos y correspondientes de Mersenne cabe citar a Descartes, Gassendi, Hobbes, Peiresc, Huygens, Fermat, Pascal, Roberval, Campanella...Además, de acuerdo con esta labor divulgatoria, Mersenne traduce obras de pensadores clásicos y modernos (Euclides, Arquímedes, Galileo, Herbert de Cherbury, Giordano Bruno, etc.), aunque a veces introduce conclusiones propias (o de alguno de sus amigos) camuflándolas bajo la autoridad de pensadores de la antigüedad (como Aristarco de Samos). La comunicación y el debate científicos propiciados por Mersenne le han deparado el ser calificado, tal vez con cierta exageración, como el antecesor de la moderna comunidad científica. Además, él mismo ha realizado estudios y experimentos, de modo que ha publicado no sólo obras bíblicas, filósoficas y teológicas en defensa de la fe, sino también relativas a diversas áreas de la ciencia: matemáticas, geometría, física, ingeniería, náutica, acústica, balística, numismática, astronomía, música, óptica, etc.

En matemáticas su principal aportación se halla en la teoría de los números, particularmente en los llamados números de Mersenne:
Mn = 2n - 1
y, dentro de ellos, los números primos de Mersenne; el mínimo elaboró una primera lista de los mismos, algunos de los cuales son, sin embargo, erróneos . En música y acústica, todavía se conocen como "leyes de Mersenne" las enunciadas respecto a la frecuencia del sonido producido por una cuerda vibrante. Buscó confirmación experimental a los enunciados de Galileo sobre la caída de los cuerpos. Puso las bases para un posterior experimento barométrico. Teorizó sobre la construcción de submarinos.


Retrato de Marin Mersenne


Marin Mersenne supone, dentro de la historia de la Orden de los Mínimos, un excepcional caso de erudición (aunque hay quien considera que, de no ser por su temprana muerte, su discípulo Niceron no le hubiera ido a la zaga). Su obra no siempre se nos presenta con una sistematización ordenada y biene estructurada, sino que incluso puede parecer a veces llevada por la impaciencia de la difusión, por el prurito de transmitir sin demora aquellos conocimientos a los que se ha tenido acceso, por el deseo de que nada quede oculto.

Una ilustración de Harmonicarum libri.


OBRAS:





Detalle ilustración Harmonie universelle








BIBLIOGRAFÍA:


Ejemplo de composición musical de Mersenne:


Web sobre los números primos de Mersenne

Fabricando un monocordio según el diseño de Mersenne:

Trabajando sobre Harmonie universelle (Haute école de musique – Ginebra):

Reunión en Dublín sobre música folk:

 

Mersenne y el uso del péndulo: